Condiciones para transportar bebidas alcohólicas en tu equipaje

Uno de los souvenirs por excelencia cuando viajamos al extranjero son las bebidas alcohólicas, las cuales funcionan como el recuerdo perfecto a nuestros seres queridos o para nosotros mismos, a modo de sabroso recordatorio de los lugares que hemos visitado. Es, por tanto, habitual dudar sobre la legalidad y disponibilidad que se nos ofrece a la hora de viajar acompañado de estas bebidas. En este artículo me gustaría aclarar las alternativas existentes en este aspecto, haciendo más fácil los preparativos del viajero que nos lee.

 

Pero antes de profundizar, quiero subrayar que esta problemática sólo existe para los productos que hayamos adquirido previamente, ya que los comprados en la zona duty free en el aeropuerto, pueden ser subidos en una simple bolsa al avión sin ningún problema (aunque aconsejo guardar el recibo de la compra).

En cuanto al equipaje de mano, ya sabemos que estas bebidas se consideran líquidos, teniendo que cumplir por tanto con la reglamentación de las aerolíneas respecto a esto. Por tanto, deben ir en botellas de 100 ml como máximo, permitiéndose un total de 10 de estas. Y la graduación no debe ser obviada, ya que a partir de un nivel se consideran inflamables (actualmente es del 70%).

Y lo que acabo de explicar en cuanto al equipaje de cabina, se aplica de manera similar en el facturado, ya que está terminantemente prohibido el transporte de estas sustancias peligrosas. En niveles más bajos de graduación, como son por ejemplo los vinos y cervezas, no encontramos restricción alguna en su facturación.

Por último, quiero aclarar que los menores de edad no pueden llevar en ningún caso este tipo de productos, y que si se descubre, la bebida será requisada inmediatamente por los encargados.